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Pensamientos |
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1.- Ciertos filósofos árabes atribuyen a Aristóteles la
siguientes anécdota: - La vida y
la muerte son iguales- dijo Aristóteles en rueda de amigos. A lo cual
replicó uno de los presentes: -Si la cosa
es como tú dices ¿Por qué no te matas? -Yo dije-
respondió el padre de los filósofos, aclarando que son iguales; mas no
dije que prefiero la muerte a la vida. 2.- Un filósofo solicitó de un rey un favor para un amigo, pedido que
fue denegado. Se arrodilló el filósofo a los pies del rey, suplicándole
accediera a sus ruegos. Esta actitud del filósofo conmovió al déspota
pero indignó a sus enemigos y admiradores, quienes le reprocharon su poco
edificante ejemplo. -¿Qué
dejas para tus discípulos?- le dijeron. -No me
reprochéis- arguyó el filósofo- yo no tengo la culpa si ese rey puso
sus orejas en sus pies. 3.- El fuerte oprime, tiraniza, roba y mata, y no hay quien se atreva a
juzgarlo. En cambio el débil sufre y se aniquila, y no hay quien se
atreva a hacerse el valiente e interesarse por él. 4.- No te entregues frenéticamente al amor de una mujer, si no quieres
exponerte, algún día, a su traición, que podría sacudirte hasta las raíces
y poner en peligro tu vida. 5.- El amor es lo mejor que una mujer pueda conservar para sí porque no
pude vivir sin corazón. Cuando una mujer te vuelve las espaldas, es
porque tiene, con toda seguridad, otro hombre que vino a ocupar tu lugar. 6.- El amor desenfrenado es siempre peligroso. Su resultado es denigrante
y funesto, cuando no humillante. 7.- Si te crees hombre circunspecto y de juicio, cuídate de hacer cosas
que podrían colocarte en el grupo de los ignorantes y de los inútiles. 8.- No dejes que la vida humana se interponga entre el deber que tiene
contraído contigo mismo y el derecho que sobre ti tiene el resto el
mundo. 9.- Cada día que malgastas en cosas pueriles o inútiles, es un eslabón
desprendido de la cadena de tu vida. Sólo podrás reponerlo regando el árbol
del Bien con el sudor de tu frente. 10.- Un sabio árabe fue invitado a una boda de un nuevo rico. Cuando
llegó, el portero no le permitió la entrada, debido a que el filósofo
no iba con su traje de etiqueta. Volvió a su casa, y después de vestirse
con su regia hopalanda de Cachemira y cubrirse la cabeza con un turbante
de seda de Samarcanda, volvió al palacio del nuevo rico, donde fue
recibido con todos los honores. Una vez que los comensales se hubieron
ubicado en sus respectivos lugares, tomó el filósofo la amplia manga de
hopalanda y dijo en voz alta: - Come, come, hopalanda mía, puesto que tú
eres la invitada y no yo. 11.- La mujer es como la tierra: ambas son conscientes de lo que
conciben. La mujer da al mundo, desde luego sin saberlo, lo mismo dioses
que genios, justos que criminales. Del seno de la tierra nacen flores y
espinas y surge agua dulce como amarga. 12.- Estoy seguro de que el edificio de la Sociedad humana jamás será
completado sin la intervención de las madres. De aquí que no se
entiende, por qué ciertas leyes sociales absurdas, que los hombres han
creado para sus códigos, dividen a las madres en dos categorías,
calificando de buenas unas y malas otras. 13.- Decir madre es proferir la palabra más dulce y bella que podrá
salir de una boca humana. De la garganta del cielo y de la mente espíritu
de Dios no brotó una música más armoniosa que aquella que produce la
palabra: MADRE. 14.- Dios llamó VIDA a la mujer, al crearla y no necesitó de otro
soplo, por cuanto no fue hecha, como Adán, de barro. Nació así con esta
sabia combinación: Vida extraída de otra vida, porque estaba
predestinada a ser madre, y Dios no se equivocó al poner el Paraíso, a
los pies de las madres. 15.- El camino que conduce a la vida es la Maternidad, sea cual fuere el
medio de su gestación. Maternidad, como dijimos más arriba, es Santidad
y Expiación, que está por encima de las leyes sociales. Empero convengo
en una cosa, que habrá que combatir: el vicio, que es una degeneración
de los principios Morales que sustentan la propia Vida. 16.- La caridad no radica en desear para alguien tal o cual cosa; ni es
una manifestación pietista. La caridad emana de los anhelos de una mente
sana rubricada con las buenas acciones. 17.- Una confesión sincera vale más que cien de oración. Dios mira al
corazón sano y limpio más que a lo que oye salir de los labios de sus
criaturas. La mayor parte de las supuestas buenas palabras de los hombres,
son disfraces de sus malas intenciones. 18.- Los árabes tenían gran admiración por la oratoria y por la
elocuencia de sus poetas, al extremo de ver algunos quitarse el turbante y
otros sus Kufies, en el Templo, -cosa prohibida- para oír libremente la
palabra de sus oradores y la prédica de sus sacerdotes. 19.- Este siglo necesita de hombres conscientes de su misión de proteger
a la Humanidad del auge del crudo materialismo, y orientarla hacia
regiones donde acampen los Principios morales y espirituales. Si los que
se dedican a hacer grandes descubrimientos científicos se negaron a oír la voz de la conciencia,
serían ellos las primeras víctimas de sus obras. 20.- El hombre sabio es aquel de cuya presencia saldrás ganando: un buen
consejo, una enseñanza, solución de un problema y un buen amigo. En
cuanto al sabio, el saldrá ganando la satisfacción de haberte sido útil. 21.- Pide lo que te interesa, y no te metas en lo que no es de tu
incumbencia. En el primer caso tendrás más probabilidad de lograr tus
propósitos, mientras que en el segundo será considerado como
entrometido. Por tanto procura conseguir algo para tu mañana antes de no
recibir nunca nada. 22.- Hatem Tay un príncipe árabe, cuyo nombre ha pasado a la historia
como símbolo de magnanimidad y de extraordinaria generosidad. Sus actos
de desprendimiento se parecerían hoy, más a la leyenda que a hecho
rigurosamente históricos, reales y ciertos. Un día su padre quiso
probarlo y le dijo: - Hijo mío,
hoy es un día de mucha afluencia de gente de todos los clanes y tribus;
por tanto vigila la entrada del palacio y el acceso a sus jardines, y no
admitas más que a los invitados y amigos conocidos. A lo cual
respondió el hijo de Hatem Tay; - No padre,
jamás tu hijo haría eso, mientras tengamos un camello que sacrificar o
un denario que gastar. 23.- La política de saber gobernar es más útil que todas las
literaturas baratas de los retóricos y de la sofistería. 24.- Los árabes gustaban del laconismo y preferían la concisión en los
largos discursos, temerosos de que en la larga peroración incurriesen en
dislates o en un desliz de la lengua. 25.- No busques muchos amigos, pues sólo recibirás daño de los que te
conocen. El que te calumnia sin conocerte, pregunta primero, hijo de qué
padre es... 26.- Confía tus secretos a un solo amigo, mas no rehuyas consultar a
mil... 27.- Educad primero a vuestros hijos, y luego dadles instrucción, pues
toda la educación es previa a toda clase de ciencia, que se ha convertido
en nuestros tiempos, en instrumento de destrucción. 28.- Si quieres ser obedecido pide lo que es posible. Si no confías en
alguien, no serás motivo de confianza de nadie. 29.- Ten cuidado del enemigo callado, pues éste es más temible que el
que amenaza. 30.- El Farazdaq, el célebre poeta clásico árabe, decía: - Para la
mayoría de los árabes soy el mejor poeta; más, cuántas veces, me era más
fácil arrancarme una muela que componer un verso o estar en vena. 31.- no ruegues a Dios para que te dé fortuna y saber, y de este modo
emanciparte de la gente y de su trato. No olvides que nadie, hoy en día,
puede vivir tan aislado tal como quisiera; por tanto todas las necesidades
de la vida, como las obligaciones diarias, constituyen una red cuyos hilos
están unidos entre sí lo mismo que las venas y arterias del cuerpo
humano. ¿Cómo podrá el hombre prescindir de sus pies, o
de sus manos, o de sus ojos? Si te gusta atenerte a Dios hazlo,
pidiéndole que te guarde del mal que podrá venirte de la canalla o de
los tiranos. 32.- Los sabios árabes decían: “Trata de no fraternizarte con un
poeta asalariado, porque te elogia por interés y te satiriza
gratuitamente”. 33.- Si llegas a dudar de la amistad de un hombre, consulta primero a tu
corazón. 34.- Los pensamientos se gestan en la mente y maduran en el corazón. La
lengua no es más que el instrumento que sirve para expresarlos y guiarlos
bajo la dirección del Buen sentido. 35.- Los parientes deben visitarse, más no avecindarse. 36.- He ahí un consejo que nadie me pide: Habla menos que puedas, si
quieres ser respetado; sé justo en todos tus actos. Con tu magnanimidad
de tu completa felicidad. Con tu buena Conducta vencerás y limarás a las
artistas venenosas de tus calumniadores. 37.- Peculiaridad del ignorante es responder antes de oír, negar antes
de comprender, y afirmar sin saber de qué se trata. 38.- Elogiar a los que no merecen elogio alguno, es una condena o una
burla. 39.- ¿Quieres una vida más inútil que la de un hombre sin corazón? ¿Quieres
un corazón más desgraciado que un corazón vacío de amor? 40.- Un ciego es mejor que un hombre que no ve más que sus propias buena
cualidades y los defectos de los demás. 41.- Sucedió una vez que un hombre quiso ser poeta. Puso el diccionario
en una cacerola y, después de cocinarlo, lo comió. El pobre hombre murió
de indigestión, y no tuvo tiempo para escribir su testamento. 42.- Un ignorante que confiesa no saber es mil veces mejor que un sabio
que calla lo que sabe. 43.- Un jalifa insultó a un noble de un clan. -¿No tienes vergüenza de vejarme con tus insultos, tú que eres el
representante de Aláh sobre la Tierra? -le reprochó el Emir con toda
valentía. 44.- La desgracia es una sola si nos armamos de paciencia; mas si nos
impacientáramos se duplicaría. 45.- Una nariz respingada- que mira siempre arriba- no podrá inclinarse
hacia abajo. 46.- No es poco que este cuerpo de barro sienta que yo existo. 47.- En la literatura árabe la elegía ocupa un lugar importante entre
los demás géneros poéticos. Un día un, un persa formuló la siguiente
pregunta a un árabe: ¿Por qué la elegía es vuestra poesía? -Porque mientras la recitamos- respondió el árabe- nos queman el alma y
el corazón. 48.- Un gobernante damasquino habló así una vez a su pueblo: -Que la crítica justa y sana que oís de nuestros adversarios, sobre
nuestro gobierno, no os cierre los ojos para ver lo que por vosotros
hacemos. Oíd a nuestros adversarios y críticos, mas no echéis nuestras
palabras en saco roto. A los que ven el mal en nosotros, sólo les pedimos
el remedio y no otra cosa. 49.- Aprovecha la ocasión, porque es muy veloz en su andar, y tardía en
volver. Lo poco que tienes con que subes tan alto, es mejor que lo mucho
con que te vienes abajo. 50.- el hombre sensato no se infatúa cuando ocupa un alto cargo, ni se
deprime si lo pierde, porque la dignidad humana no tiene más que un solo
camino: El honor. 51.- La ira del necio está en sus palabras; la calma del juicio se
manifiesta en sus palabras y en sus actos. 52.- si el dar del bolsillo es signo de generosidad, el mendigar Sabiduría
es acto que huele a gloria. 53.- “Los hombres -dice el creador del Islam- han nacido para ser
libres, como el viento del desierto”. El hombre es grande por su
hermano. Inútil es la amistad de un hombre que no quiere para ti lo que
quiere para sí. Que tu mano derecha no atente contra tu izquierda. 54.- ¡Qué raro es que el hombre con su dinero, compre esclavos, y que
no sepa conquistar a los libres con su buena voluntad! 55.- ¿Qué es
Sabiduría? El conocerse a sí mismo. ¿Qué es un Sabio? Uno que dice lo
que sabe y lo que pasa ahí. ¿Qué es magnanimidad? El pundonor. 56.- La buena vecindad no es dañar al vecino, sino saber tolerar sus daños. 57.- Es edificante aconsejar a la gente a que haga el Bien; pero es más
conveniente dar el ejemplo. 58.- La humanidad dio valor a todas las cosas; a las vacas, a los burros,
a los vegetales y a las piedras, menos al hombre. 59.- No hay perfume capaz de impedir que llegue el olor de las almas
putrefactas a las narices de la gente sensata. 60.- Las rivalidades y los infortunios son la piedra de toque que nos
hacen distinguir al hombre bueno del bribón. 61.- Si es verdad que la mujer es un demonio, como dicen, ¿Cuál es,
pues, el que cayó en sus redes y trampas, por su propia voluntad? 62.- Todo lo que hay en la naturaleza es bello y noble; mas el hombre es
la Cosa más bella, más noble y de mayor valor que hay en la creación de
Dios. El día que dejare de ser instrumento de sus instintos feroces y
pudieran escapar a la codicia de los malos gobernantes, se terminarían
las guerras, la miseria y el odio entre los hombres. 63.- Las futuras generaciones deberán cuidar y valorar al hombre que hay
en ellas, pues quien conoce su valor como tal -hombre- termina por
respetar y conocer el valor de todos los demás. 64,- Que tu pobreza no sea una blasfemia, ni tu riqueza un motivo de
prepotencia, ni de vanagloria. 65.- El fruto de la conformidad es la tranquilidad; el de la humildad, el
amor. 66.- El esclavo no se educará con palabras, sino cuando sepa que no será
jamás flajelado. 67.- Muchas veces hemos visto a una mujer hacer de un hombre idiota. Pero
nunca se ha dado el caso de ver a una mujer hacer de un idiota, hombre. 68.- El hombre desea de todo lo que pueda obtener: en cambio la mujer
quiere retener todo lo que pueda lograr. 69.- Dos cosas necesita el hombre de nuestros tiempos par llegar a ser
feliz: las mujeres y el dinero. 70.- El hombre de nuestra hora presente es la única criatura que siempre
busca en los cafés y en los “restaurants” el ambiente hogareño y
exige, a su vez, el servicio de éstos en su casa. 71.- Omar Jayyam, el místico y no el epicúreo, decía: “Oh, Dios mio
“ No te he conocido mejor, porque mis conocimientos fueron pobres. Perdóname,
pues mi anhelo de llegar hasta ti fue el único móvil de mi vida” 72.- En la vida del hombre hay un triangulo de fuerzas que determina su
formación integral: la herencia sanguínea y espiritual, las experiencias
vividas entre sus semejantes y el estudio. A mi entender la principal de
esas fuerzas es la primera. 73.- Jamás envidié la riqueza de un hombre, ni me sentí inferior a él.
Sólo reconocí superioridad en quien me aventajaba en virtudes y
conocimientos. 74.- El más difícil de los trabajos se vuelve fácil y ordenado, cuando
se sabe dar valor al tiempo. 75.- Ciertos escritores árabes modernos emplean una vara para medir a
ciertos hombres de la historia. Para ellos, por ejemplo, Napoleón, frente
a Pasteur, es un payaso; Alejandro Magno, comparado con Arquímedes, es un
Saltimbanquí: más el héroe que va a la guerra en defensa de los
oprimidos y débiles, de la justicia y de los sanos principios del Derecho
del hombre, es superior al “héroe” que provoca la guerra,
conquistando, devastando pueblos en busca de la mal llamada inmortalidad. 76.- No malgastes tu tiempo pidiendo ayuda a los ambiciosos y a los
utiliarios. No esperes mucho de esta gente. Te Tenderán las manos cuando
su acto nos les signifique una pérdida de su dinero y de su tiempo, o una
molestia cualquiera. De esa gente habrá uno bueno entre mil, pero que
vive en el anonimato. 77.- El valor del trabajo, radica en el trabajo mismo, en sus medios y no
en sus fines, por cuanto la base del trabajo está cimentada en el
Conocimiento, en el Orden y la Disciplina. Si realizas, por tanto, un
trabajo de cierta importancia, quedará de ti cual un capital que no te lo
podrán llevar a bancarrota, ni a la calumnia, ni a la envidia, como
tampoco podrán aumentarlo en volumen los que te conocen, por consiguiente
debes mirar tu trabajo con tus propios ojos, con la confianza puesta en ti
mismo, y no por su desaprobación de los demás. 78.- Enfermose gravemente un beduino; entonces pidió a sus deudos lo
llevasen al Templo, preguntando por su ocurrencia, contestó: “El Angel
de la muerte no osará entrar donde está Dios”. 79.- Un cuento que no es cuento. Una dama aristocrática se detuvo frente
a una tienda de frutería, y mientras escogía unas manzanas, llegó su
perro y empezó a lamer las manzanas que se hallaban dispuestas en un cajón,
a la vista del público, cosa que fastidió al frutero y llamó la atención
dela dama que, furiosa, reprendió enérgicamente a su perro, diciéndole:
¡”lejos de mí, Tutú, eres muy sucio y mal educado. ¿No ves que las
manzanas no están lavadas?” 80.- No en vano nos dotó la Providencia de una lengua y de dos orejas,
para oír el doble de lo que hablamos. 81.- Alguien lo aseguraba, que no había cosa alguna segura. 82.- En nuestra actual civilización existe un vocabulario que contiene,
las siguientes definiciones: -Un político afortunado: es un hombre que puso su corazón en el cerebro
y sus bienes y dinero a nombre de su esposa y demás deudos. -La vida de
un hombre moderno: es un conjunto de trivalidades. -Civilización: época
del predominio de la mujer y de la bancarrota del hogar. -Fama: es un
edificio monumental de gloria, cuyo basamento es la miseria. -Oro: es un
precioso y brillante metal que aherrumbra las conciencias. -Amor: es un
biombo detrás del cual se oculta la mentalidad de la mujer. -Un
enamorado:es un hombre que en su camino contempla boquiabierto, la luna,
para luego caer en la fosa del matrimonio. 83.- Un poeta asalariado compuso una poesía ditirámbica, en honor deun
Emir, y exageró las buenas cualidades de éste. Terminado que hubo el
poeta adulón, le dijo el Emir: -Soy, por Aláh, mucho menos de lo que me
dices, y mucho más de lo que supones. 84.- Y a propósito de los poetas. Había una vez un ciego que era el
mejor vate de su tribu. LLegó un día, a la presencia del Jalifa y le
recitó uno de sus mejores poemas. Maravillado el soberano por la
elocuencia del poeta preguntó: -¿En qué te ocupas? -Engarzo perlas, señor-
contestó el ciego. Fastidiado el príncipe de los creyentes por la
respuesta mordaz del poeta ciego, le replicó: -¿Te burlas de mí? -No señor,
eres tú quien se burla de mí, preguntando a un ciego anciano, que te
recita sus versos, por su profesión. Meditó un rato Jalifa y luego dijo:
-Tienes razón, ¡Oh buen hombre! En verdad engarzar perlas. porque cada
verso tuyo es una verdadera perla en la corona de la poesía árabe. y le
obsequió mil denarios. 85.- Un Jalifa preguntó al jefe del clan: -¿Cómo has llegado a ser el
señor de tu gente? A lo cual respondió el Emir. -Yo no soy el Emir, ni
el señor de mi tribu, ¡Oh príncipe de los creyentes! -Pero no podrás
negar la realidad de que eres jefe y señor de tu Clan. -Repito, señor,
que no soy su “saíd” ni su jefe, Soy simplemente uno de ellos, Sólo
he atendido mis manos al necesitado, he perdonado al insolente, respeté
al hombre bondadoso, y busqué la grata compañía de los sabios y
virtuosos, Por eso, quién lo que era yo, era igual a mi, y no me
consideraba mejor que yo. 86.- Que los dones de Dios no sean armas para agredirse entre sí los
hijos de Dios, 87.- Jamás triunfará quien ha tenido su corazón por nido del mal: por
cuanto el que vence por medio del mal, será vencido por otro mal mayor. 88.- La ambición carcome la Sabiduría en el corazón de los sabios. 89.- Toma la Sabiduría y no te preocupe el saber de qué vasija ha
salido. 90.- Hacer el bien es evitar muchas víctimas 91.- La probidad dignifica; la ambición humilla y aniquila. Aferrarse
demasiado a los encantos y vanidades de la vida es no pensar que somos
pasajeros o transeúntes en este mundo. 92.- El acto consciente de pensar engendró la libertad de pensar, que
luego fue la que salvó el mundo de la esclavitud. 93.- Diez cosas feas hay en los siguientes casos: La poca cultura entre
los gobernantes; la traición entre parientes; la pobreza de los sabios;
la mentira entre los jueces; ira de los reyes; las palabras obscenas de
los ancianos; la enfermedad de los médicos; burlarse de la gente; el
orgullo de los pobres, y a la Avaricia de los ricos. 94.- Esta es una oración original de un beduino: ¡Oh, Dios mio! Tengo
deudas contigo, que te imploro la pagues por mí; con los hombres tengo
también deudas y obligaciones que pesan sobre mi conciencia: ayúdame a
saldarlas. A todo huésped, dame el Paraíso por morada 95.- Un ladrillo robado es una grieta de un edificio. 96.- El bien que se hace condicionalmente es un eslabón en la cadena de
la esclavitud. 97.- El trabajo es un cuerpo cuya alma es la honradez, y cuyo corazón es
la perseverancia. 98.- No te aflijas si eres apuñalado por la ingratitud. Día llegará en
que alguien, que nunca conociste, reconocerá tus buenas acciones y la
semilla del bien sembrado; por cuanto no hay anhelo que no se realice, ni
obra alguna que quede oculta. 99.- Un judío de Medina obsequió a Mahoma un lechón que fue, a su vez,
obsequiado a un cristiano. Aicha, la esposa de este gran legislador, le
objetó el acto, diciéndole: -¿Por qué no lo has dado a nuestros
pobres? A lo cual respondió Mahoma: - Mis fieles comerán de lo que
comemos nosotros. 100.- Un jefe de oficina Pública, colgó de la pared de la misma un
cartel, con la siguiente leyenda: “Todo hombre que alargue su visita,
que me ayude en mi trabajo”. 101.- Abu Dulama era un gran poeta árabe, cuyas poesías eran en su
mayoría, festivas, sarcásticas y mordaces. El Jalifa Al Manzor le
invitaba a menudo a sus tertulias y festines. Cuando murió Hammadah, la
esposa del jalifa, éste se adelantó al cortejo fúnebre para ver la
tumba donde se ría enterrada la bella princesa. Y mientras el Jalifa
miraba triste la fosa, en la mente de los ministros y oficiales del ejército,
bullía la idea de que el poeta recitaría su mejor elegía, en honor de
la ilustre dama desaparecida. En ese entonces, la voz del Jalifa rompió
el silencio reinante, y dirigiéndose al poeta, le preguntó: - ¿Qué has
preparado para esta fosa ¡Oh! Abu Dulama Y en medio de la atención de
todo el mundo, respondió el poeta: - La esposa del Jalifa. Esta
ocurrencia hizo reír al príncipe de los Creyentes y a toda su comitiva. 102.- El único bien que los tiranos pueden hacer al pueblo es morir. 103.- Una pérdida que acaece en un minuto no podrá ser reparada en
siglos. En más de una ocasión ella ha cambiado, en pocas horas la faz de
la historia. Por hallar un clavo de la herradura de su caballo, n rey
ofreció la mitad de su reino. 104.- Entre los animales sólo el hombre es el que sabe medir las horas
de su vida; sin embargo cuántas riquezas ha perdido en escasos minutos
por no haber sabido escuchar la voz del “tic-tac” de su reloj. 105.- Dante, ese gran genio de la humanidad, trabajaba en su destierro,
de día en el comercio, mientras de noche, escribía su inmortal poema
“La divina comedia”. Por esta razón decimos, que tanto el progreso
cuanto la riqueza y la tranquilidad, aguardan a los que valoran su tiempo. 106.- La esencia de toda la civilización está en ofrecer a la Vida
valores espirituales eternos, porque ni los triunfos políticos, ni las
conquistas por la fuerza inmortalizaron a una nación. El valor de un
pueblo radica en su elevada cultura y en sus pensadores. 107.- Debes considerar cuál es tu lugar en las distintas escalas de la
Vida, igualándote a tus hermanos, si en verdad eres un hombre justo. 108.- Nos dicen las religiones que el hombre es el ser más perfecto y
hermoso de la Creación; sin embargo los seguidores de estas religiones
hicieron de ese hombre un monstruo y de Dios un mito. 109.- Un hombre generoso es hombre de honor; un hombre leal es hijo de
buena estirpe; un hombre verídico nunca será vencido; un hombre
agradecido alcanzará su digno sitial; un hombre humilde es la piedra
angular en el edificio de la Sociedad Humana. 110.- La soledad no es un ligar de descanso, ni de tranquilidad par los
que llevan la conciencia turbia y perturbada. 111.- Ten presente que muchos recurren a tus consejos, pero es para luego
hacer todo lo contrario. 112.- Trata de robar el tiempo poetastro, si quieres ser útil a la gente
de buen gusto. 113.- El mal político se interesa por lo que sólo de él se dice en
elogios; mientras el buen político presta atención solamente a la crítica
sana y constructiva, y al dictado de su conciencia. 114.- El arma de la mujer frívola es su belleza física, mientras que el
arma de la otra es la cultura. 115.- El remedio para las desgracias es la paciencia; la mejor mesa es
donde abundan los comensales. El avaro guarda sus tesoros para los
hurones. 116.- La Modestia consiste en decir a los que son mayores que tú “me
habéis adelantado en las Obras del Bien”. 117.- La mujer esquiva desespera a los turulatos; la casquivana aburre a
los sensatos. 118.- Los árabes atribuyen a un filósofo la siguiente sentencia: “La
vida tiene dos realidades esenciales: la primera es la Belleza que está
en el corazón de los amantes; la segunda es la Verdad que está en
los brazos de los que trabajan. 119.- Hay siete hombres que no tendrán por qué lamentarse si son
injuriados: - El que pida una obra de bien de la gente ruin - el que
espere justicia de un enemigo sin piedad - el que se atenga mucho a las
promesas de los malos políticos; - el que llegue a una mesa sin ser
invitado - el que se ubique en el lugar que no le corresponde; - el que
hable cuando nadie lo escucha; - el que confabule contra el dueño de
casa, siendo huésped. 120.- Hombres hay que prefieren perder a un amigo antes de transigir en
una discusión trivial. 121.- El joven que se casa por interés, tendrá una víbora por suegra y
un demonio como testigo de boda. 122.- Es imposible describir un beso con palabras, porque es una operación
que pertenece a los labios mas que al pensamiento o a la pluma. 123.- Hay muchos que se preocupan demasiado por el porvenir, al extremo
de olvidar su presente. 124.- El que triunfa en el trabajo honrado, poco habla de sí mismo. 125.- El amigo es, antes de probarlo, como la nuez antes de quebrarla. 126.- Ha siete hombres que no debes consultar: - A un enemigo que sólo
desea verte muerto. - a un envidioso que no te quiere próspero y feliz -
a un hipócrita taimado y zaino; - a un cobarde que te abandona cuando más
lo necesitas; - a un avaro que jamás acudirá a socorrerte en tus horas
de angustia. - a un ignorante que sólo servirá para perderte. - y a un
egoísta que no quiere más que su propio bien. 127.- Decir la verdad a medias es tan perjudicial como mentir dos veces. 128.- Las buenas acciones no se pierden entre la gente de bien; pero
muchas veces se las siembra en un lugar que no corresponde. 129.- Si te encolerizas porque alguien te haya dicho que eres un tonto,
es síntoma de que sí lo eres. 130.- No golpees a tu enemigo en su desgracia, si no quieres que su
enemistad sea perpetua. 131.- Las moscas se cazan con dulce y las mujeres con sonrisas. 132.- No hay esfuerzo más estéril que el hombre hace por conocer todos
los secretos de la mujer. 133.- Las mujeres mienten, unas por astucia y otras por instinto. Y ¡ay!
del hombre que se niegue a creerlas. 134.- No te lleves de las lágrimas de las mujeres, porque son una parte
de su estrategia. 135.- Quien enamora a dos mujeres a la vez, es como aquel se entretiene
destapando dos nidos de avispas. 136.- Para algunos filósofos árabes la mujer es un mal necesario; en
cambio para los hindúes es una necesidad sin importancia. 137.- Adán nunca fue presumido hasta que el supremo Hacedor le entregó
a Eva por esposa. 138.- Una joven se excusó diciendo: “No me case con ese joven porque
no tenía prestancia, ni era de buena familia. Y, además, el se fue y no
volvió más...) 139.- Nadie se muere sino por su voluntad, o por no tener voluntad. 140.- Toda vez que se sume un miembro de la familia del marido, habrá
que restar una gran porción de la tranquilidad de la esposa. 141.- Lokman el sabio, fue llamado una vez por su Emir. Una vez Lokman en
la presencia de su amo, éste le entregó una oveja y le ordenó la
sacrificara y le extrajera sus órganos más malignos. Sacrificada la
oveja, extrajo Lokman de ella su lengua y su corazón y los prestó al
Emir, mas éste le entregó otra oveja y le pidió le presentara, una vez
sacrificada, sus órganos más nobles, y otra vez Lokman el sabio
presentaba ante su príncipe con la lengua y el corazón de la oveja. El
autor de esta leyenda deja a juicio del lector la interpretación de la
misma. 142.-. Puede mantenerse una amistad desinteresada siempre y cuando la
joven no sea muy rica... 143.- Un trato comercial basado en la palabra de “caballeros” es
motivo de gran festín para el Diablo. 144.- La joven que quiere guardar un secreto, recurre a todas sus amigas. 145.- La memoria del acreedor es siempre más fuerte que la del deudor. 146.- Muchos niegan que el amor sea una enfermedad; mas nadie niega que
sea contagioso. 147.- Trata de alejarte, cuando puedas, de dos personas: de un hombre
cuyo único capital es el dinero; y de una mujer que no tiene atractivo
que su belleza física. 148.- Los ricos se dividen en tres categorías, en las postrimerías de
su vida; unos dejan su fortuna a la gente; otros entregarán sus cuerpos a
los gusanos. En cuanto a los demás se encarga el Diablo de sus almas. 149.- Un gran caudillo político sostuvo la candidatura de un amigo suyo
para las elecciones de diputados. Antes del acto electoral, vino el
candidato a visitar al caudillo, y le contó que había soñado que
cabalgaba en un regio corcel y que detras suyo corría una enorme cantidad
de burros; y pidió al caudillo su interpretación. - ¡Oh , mi buen
amigo!- exclamó el político- desde ya mis felicitaciones. El caballo
significa tu banca de diputado. -¿ y esa cantidad de burros?- inquirió
el candidato. -Esos son tus electores. 150.- Tres cosas hay que no deberían causar vergüenza ni temor a nadie:
la muerte, las enfermedades y la pobreza. 151.- Una vez un famoso Jalifa Harún AL- Raschid quiso escribir versos.
Y lo hizo. Luego buscó al poeta Abu Nawas, el vate mejor cantó al vino,
para pedirle su opinión. Después que abui Nawas hubo leído el poema. le
dijo al Jalifa con cruda rudeza, que era lo peor que había leído en su
vida. Esta franqueza encolerizó al Jalifa y ordenó el encarcelamiento
del poeta. Transcurrida una semana, el Jalifa lo llamó de nuevo a su
presencia, para que le diera nuevamente su opinión sobre otro poema que
había compuesto. Después de leerlo detenidamente, devolvió el poeta el
“qartas” (el papel) al Príncipe de los Creyentes, e, inclinándose
con respeto y reverencia, se dispuso a abandonar la sala de audiencia,
cuando oyó tronar la voz del Jalifa, que decía: -¿A dónde vas Abu
Nawas? - A la cárcel, señor - respondió el poeta. 152.- ¡Pobre del país cuyos hijos quisieran hacer de él un estado y no
una patria! 153.- Evitar la causa de la miseria es más cuerdo que construir asilos. 154.- Un gobierno surgido de un pueblo culto y libre no sucumbirá jamás. 155.- Un hombre audaz hizo la siguiente pregunta a una señora:- Dígame
usted, señora, la pura verdad: ¿Cuál de las dos mujeres preferiría ser
Ud: la primera que su esposo amó, o la último? Hasta ahora esta pregunta
que no ha sido contestada. 156.- El amigo que jamás te contradice te sirve como el eco de tu voz en
un valle. 157.- Todos los errores en la vida son advertencias que llaman la atención
de los hombres, para que se corrijan, porque dejan sus huellas durante
varias vidas... 158.- El marido es como un niño. Si quiere, señora, verle feliz, déjalo
que hable, que grite, que silbe y destroce lo que le venga a la mano. 159.- Dicen que las mujeres son sentimentales; sin embargo un collar de
perlas o un anillo de brillantes, las conmueve más que un poema de amor. 160.- a veces la mujer llora no para desahogarse, sino para molestar
adrede a su marido. 161.- El más valiente de los maridos sería aquel que al abrirle la
esposa la puerta, a las dos de la mañana, la mirara sin parpadear. 162.- Por más que los médicos se afanen en demostrar el peligro
contagioso del beso, los jóvenes no les hacen caso, y prefieren la opinión
de los poetas. 163.- No es lo mismo ayudar a los vecinos que entremeterse en sus
asuntos. 164.- El Diablo engañó a Eva con una manzana; pero hoy no creemos que
lo pueda lograr si no se presenta con un collar de perlas. 165.- La mujer pide al sacerdote un consuelo, al médico un remedio, al
abogado la reparación de su honor, y al marido el pago de estos
honorarios. 166.- No dejes para mañana lo que otro pueda hacer por ti. 167.- Para la novia, su prometido es el mejor de todos los jóvenes; mas
después de casarse... (cambiemos de conversación). 168.- Los excesivos consejos o reproches de la mujer, terminan haciendo
de un marido colegial. 169.- Las enfermedades del hombre son tres: su mal carácter, su pobreza
y la lengua suelta de su mujer. 170.- Cuando una mujer hermosa entra por la puerta de un hombre casado.
el buen juicio de éste huye por la ventana. 171.- El pretencioso no estará conforme con sus amigos hasta que éstos
lo valoren diez veces más de lo que vale. 172.- En las discusiones el gritón es el más ignorante. 173.- Es fácil que hagas que todo el mundo se ría contigo, riéndote de
ti mismo. 174.- En la vida de cada mujer hay dos mentiras: su edad, y la gran
cantidad de hombres que la pretendieron. 175.- El amor, en la opinión de la mujer, es un drama ambiguo, cuyo epílogo
es lo que más le interesa; empero, para el hombre, el amor lo constituyen
varios actos independientes entre sí. 176.- Tu madre es la única mujer que no te adula, y, contra ti, la
venganza no conoce el camino para llegar al corazón. 177.- La mujer prudente aplaca con sus besos la ira de su marido. 178.- Señora, para tu marido, un buen plato es mejor que tu discurso a
la hora de comer. 179.- Dios otorgó al hombre el dominio de la naturaleza, y puso a su
lado una mujer para que ésta sepa cómo conformarlo. 180.- El dueño del mundo es, sin duda alguna, el Amor, sin el cual la
vida no seria nada. 181.- La Vida es un cúmulo de hábitos y costumbres 182.- La gente admira al águila y desprecia la gallina, porque prefiere
la fantasía a las verdades prácticas y útiles. 183.- La Fe es como el cuerpo, que si le privan de luz del sol,
languidece y muere. 184.- No hay competencia mayor que entre gente mentirosa. 185.- La mujer cree todos los cuentos que la gente dice de su vecina, y
da crédito a esto y a mucho más. 186.- La mayoría de la gente divide su tiempo en dos mitades: a la
primera mitad la emplea en prometer, y a la segunda en disculparse. 187.- No es suficiente que el hombre defienda los principios morales y
las buena acciones si no las practica. 188.- Ama a tu marido, señora, pero no lo adores; entreténlo, pero no
le indiques el camino; aconséjalo, mas no esperes de él que se corrija. 189.- Los niños obtienen el beso gratuitamente, los jóvenes lo roban;
mas los viejos lo compran... 190.- No sabemos por qué la gente duda, generalmente, de la mujer que
habla demasiado de la vida tranquila, al lado de su marido. 191.- El que no encuentra otra cosa con qué vanagloriarse que la
osamenta de sus abuelos, se parece al tubérculo: lo mejor que tiene está
bajo tierra. 192.- La alegría interna de una mujer no se mide con sus sonrisas
externas. 193.- Toda mujer que gana dinero para ayudar a su marido, le quita una
parte de su hombría. 194.- El hombre es un animal racional dotado de una lengua para hablar;
por eso habla siempre, pero, a menudo, mal. 195.- La joven que pierde su tiempo enseñando a los jóvenes cosas que
ignoran, es como una cocinera honrada, que nunca come de lo que cocina. 196.- Es cierto que los hombres practican, generalmente, en otras mujeres
lo que aprendieron de una. 197.- Las mujeres son siempre celosas, porque los celos componen las células
del corazón, y dicen que éste no tiene conexión con el cerebro. 198.- Cuando Alejandro Magno se dispuso a conquistar el Oriente, empezó
por repartir todo cuanto tenía entre sus amigos y deudos, quienes,
sorprendidos por esta actitud, le preguntaron: -¿Y qué dejaste para ti?
-La esperanza- respondió. 199.- ¡Qué bobo es el joven que cree en el amor de su novia, justificaría
sus imbecilidades! 200.- Si es verdad que los celos de la mujer son una prueba de amor,
también es verdad, por otra parte, que el hombre preferiría otra prueba
mejor. 201.- Pocos ignoran que el dinero y la mujer son causa de todo mal; sin
embargo todos los hombres corren detrás de ambas cosas. 202.- Independencia y Libertad son sinónimos. No podrá existir la una
sin la otra. 203.- No hay mayor ignominia y peligro para la Humanidad que un villano
enriquecido y decente hambriento. 204.- Sólo los hombres libres son los que prefieren el interés general
al interés propio. Nunca serás libre si tus vecinos viven en la
esclavitud. 205.- El Islam otorgó a la mujer todos los derechos otorgados a los
hombres, sin distinción, porque Mahoma conocía muy bien la psicología
de su pueblo. 206.- Quien ha nacido para arrastrarse en el suelo, nunca tendrá a las
para volar. 207.- Nadie mejor que el buey conoce el camino del yugo. 208.- No olvides llevar a tu perro contigo, cuando te invite el lobo a su
casa. 209.- ¡Pobre del vaso de cristal si le cayese una piedra encima, o si él
cayese encima de la piedra! 210.- Un árabe enrostró, un día, a su hijo, diciéndole que era hijo
de una esclava. A lo cual el hijo replicó: - Por Aláh! Esa esclava fue
mejor que tú. Ella supo elegir, y nací hijo de un hombre libre y buen señor;
en cambio tú no supiste elegir, y me engendraste en una esclava. 211.- Un Emir rebelde recibió, un día, la siguiente amenaza del Jalifa:
- El día que Aláh te ponga en mis manos, sabré donde colgar tu cabeza.
Pero el valiente Emir, sin esperar librar una batalla con las huestes del
Jalifa, se presentó súbitamente solo en el palacio. Una vez en presencia
el Emir de los Muminines (el príncipe de los Creyentes) le dijo: - Ya
estoy en tus manos, Señor y dueño de la vidas y haciendas de los Múslines.
Aláh hizo lo que deseabas. Haz ahora lo que Dios ha querido. Mas el Jalifa lo perdonó y le hizo un regio obsequio, rindiendo así el
honor al coraje y a la valentía. 212.- Come poco y así comerás más. 213.- La austeridad es una de las grandes virtudes de un pueblo
inteligente. 214.- Por medio del fuego probarás el oro; con el oro probarás la
conciencia de los hombres y la sinceridad de las mujeres. 215.- Más nos conviene ser como los niños, porque ellos no piensan en
el ayer, ni en el mañana, sino en el hoy solamente. 216.- Si es verdad como dicen, que el silencio es de oro ¿Por qué,
pues, los casados no son todos ricos? 217.- El soltero es aquel cuyos ojos le guían hacia la iglesia, pero
cuyos pies terminan por llevarlo a los bailes... 218.- Pedir a menudo disculpas por los errores que cometes, significa un
vicio y no triunfo tuyo sobre tu falta de voluntad. 219.- Hay matrimonios felices que no se echan de ver, debido a los
grandes conflictos, riñas y algarabías que meten, en su derredor, los
matrimonios desgraciados. 220.- El más difícil de los momentos, para hacerte amigo de alguien, es
cuando necesitas de él. 221.- Cuando un niño te reproche con pureza y libertad, que es característica
de su corazón infantil, deberá, entonces, agradecer a Dios el que no
todos los hombres sean así: francos y valientes. 222.- En la mayoría de las veces los pueblos libertados son más
ingratos que agradecidos. 223.- Un embajador árabe se vanagloriaba de lo que hizo por el Jalifato,
y no dejaba de repetirlo en cualquier oportunidad. LLegado lo cual a los oídos
del Jalifa, éste le llamó a su presencia y le dijo: - eres un engreído
y un fanfarrón, por aláh, si hubiéramos enviado, en lugar tuyo, a un
viejo decrépito, habría hecho en nuestro nombre, lo que tú y quizás más. 224.- Aníbal tenía razón cuando dijo esta sentencia poco conocida, y
que los siglos repitieron: “Un cobarde en mi ejército es más peligroso
que diez valientes en el ejército enemigo”. 225.- El joven que vivió libre en la casa de su madre, no querrá, o no
podrá habituarse a vivir esclavo en su propia casa. 226.- Señorita, he aquí un buen consejo: cuídate de casarte con un
hombre, con el propósito de corregirlo, porque raras son las mujeres que
han logrado cambiar a sus maridos más que su modo de vestir, pues lo que
éste hacía en el ayer, seguirá haciéndolo, mal de tu agrado. 227.- No sé por qué la mujer se3 hizo de una costilla del hombre,y no
de su cerebro. Mas Dios es más sabedor que tu y yo... 228.- Los jueces de Esparta, para castigar a los solteros refractarios al
matrimonio, los obligaban a salir, de noche, desnudos y descalzos, y a
cantar coplas injuriosas o satíricas contra el celibato. Para los jueces,
esos solteros infringían las leyes divinas. En cambio, hoy en día, los célibes
latinos argumentan, diciendo, que el celibato es beatitud celestial. 229.- Dios castiga a los tiranos, haciéndolos rodear de adulones que son
la polilla de todos los gobiernos. 230.- Un beduino de nuestros tiempos recibió de un pariente suyo giro
por la suma de dos mil dólares. Montó su camello y vino a una oficina de
cambios, en Damasco. Al entrar se olvidó cerrar tras sí la puerta. - El
cambista, al ver al Beduino, le gritó: - Cierra la puerta, beduino,
parece que te has educado en un corral. Volvió el Beduino sobre sus
pasos, algo azorado, y, después de cerrar la puerta, llegó hasta la
ventanilla y entregó el giro al banquero. Al ver éste la importancia de
la suma, se avergonzó y quiso disculparse en tono amable. - Discúlpame,
señor beduino, es que hace mucho frío, y yo soy muy friolento. ¿Te han
molestado mis palabras? - No señor,-respondió el beduino. Ud. dijo la
verdad. Yo me he criado en corrales de camellos y cada vez que oigo
rebuznar a un burro, como en el caso de usted, me invade una gran
nostalgia... 231.- El amor es un dulce sueño, del cual nos despierta un grito
desabrido: el matrimonio. 232.- Todas las desgracias de los casados no impiden felizmente a los
solteros a creer que ellos vivirían más felices, una vez casados. 233.- No son dignos de mucha confianza los hombres que se jactan, a
menudo, hablándote de su honestidad y de su rectitud. ¡Oh! Nodestia, ¡Qué
bella y útil serias en boca de esa gente! 234.- Cada mujer que rechaza la mano de un hombre, va según éste camino
a la desdicha. En cambio la mujer piensa todo lo contrario. 235.- Según algunos exegetas, pocos ortodoxos, la tragedia de la
humanidad, fue a raíz de que el Diablo alabó más a Eva que a la
manzana. 236.- Algunos hombres se olvidaron que la Naturaleza puso en sus pechos
un corazón, para que no jugasen con el de las mujeres. 237.- Las “víboras” prefieren morir de hambre, si no se alimentan de
animales vivos. 238.- No todos los valientes son modestos, ni todos los modestos son
valientes. 239.- El amor que se mantiene siempre “ardiente”. es amor de novelas. 240.- La escuela nos da bases y reglas; mas la vida nos da duras prueba y
severos exámenes. 241.- Cuando una mujer astuta llora, los ojos del hombre son los que se
turban, olvidando el ingenuo, que esas lágrimas femeninas son armas de
doble filo. 242.- Dicen que la experiencia es la mejor escuela; mas el diploma final
se otorga al terminar la vida. 243.- Es verdad que la crisis económica desespera, a veces, y causa
angustia al hombre; pero ¿Para qué lleva pelo en pecho? 244.- Cada muchacha siente necesidad de tener un maestro que la enseñe
el arte del amor; mas cada muchacho cree que él debería ser ese maestro. 245.- Los hombres cuando llegan a viejos, empiezan a ser como las
mujeres: hablan demasiado. 246.- Cada vez que yo veía a un malvado vivir como un sultán, me decía:
la suerte, esta vez, triunfó sobre la honradez y la rectitud. 247.- Pocos fueron los Jalifas o Príncipes árabes que siguieron el
consejo de su gran Legislador que dijo: “¿Por qué esclavizáis a los
hombres, cuando ellos no han nacido para ser libres?” Es verdad. No hay
fuerza humana capaz de arrancar la libertad del corazón humano; porque la
opresión convierte a los hombres en hipócritas y esclavos. 248.- El amor es un niño travieso que no sabe de leyes. 249.- La primera manifestación del Amor en el joven es la vergüenza;
mas en la joven es la audacia. En la vida del hombre el Amor es un capítulo
de su vida; en cambio en la vida de la mujer es toda su historia. 250.- Los esposos son tres: amos, compañeros y sirvientes. En cambio las
mujeres son hechas de un mismo molde, iguales en todas las cosas, y,
principalmente, en los celos. 251.- La mujer que besa a su marido todos los días, le indica
amorosamente que ella necesita dinero... 252.- Todas las cosas se agrandan y se disminuyen, menos las desgracias. 253.- La mayor ofensa que una mujer infiere a su esposo es serle infiel e
ingrata. Con todo esto ,hay psicólogos que creen que la mujer es incapaz
de ofender a un hombre sin causa alguna. 254.- Un hombre tenía tres amigos. Al primero lo quería mucho, a tal
extremo que por él era capaz de dar su vida. Por esta razón eran
inseparables. También quería mucho al segundo, pero no tanto como al
primero. En cuanto al tercero muy poco le prestaba su atención, y le era
indiferente su compañía. Un día cayó el hombre en desgracia, pues tenía
un asunto que defender en los tribunales. Recurrió al primero, y éste se
excusó de no acompañarle, por no disponer de tiempo suficiente. El
segundo le acompañó hasta las puertas del Palacio de Justicia, y no
entro, porque sintió en ese momento una sacudida en todo su cuerpo, y se
vio casi sofocado. Mas el tercero, a quien poco hacia caso, le acompañó
hasta los estrados de la Justicia, defendió su causa con altura y
elocuencia, declarando ante el juez que su defendido era un hombre honrado
e inocente. Ante la evidencia de los argumentos del defensor, el juez
absolvió a nuestro hombre de culpas y penas. El primero simboliza el
dinero, que nunca sale de su lugar para acompañar a nadie hasta la
Justicia Divina, es por esto que queda en la tierra. El segundo es la
familia que le acompañara, después de muerto, hasta el sepulcro, desde
el cual vuelve tapándose las narices. El tercero representa las buenas
acciones, única defensa justa y valedera que al hombre queda después de
su muerte. 255,- No basta decirme que tienes defectos y cometes errores; lo
importante es que no sientas, por esta manifestación, un orgullo que
oculte la soberbia que llevas dentro. 256.- El ignorante necesita instruirse; pero jamás será instruido si no
confiesa que no sabe. 257.- El soltero empedernido es un hombre que se entierra en un
cementerio donde abundan las flores marchitas de las esperanzas. 258.- No hay hombre capaz de saber lo que la mujer quiere hacer, hasta
que ésta lo hace; después de eso, se pregunta atónito, ¿Por qué lo
hizo? 259.- El Amor no dirige el mundo como dicen, sino que mueve las ruedas
dentro de los corazones de los enamorados. 260.- La causa de los grandes sucesos es como la fuente de los grandes ríos,
que a menudo es insignificante. 261.- Las causas de la amnesia son cuatro: la glotonería, el exceso de
trabajo, el estudio y el mal carácter de la esposa. 262.- Hay muchos pobres que comen su pan con el insomnio y la desgracia
de los ricos. 263.- Alguien dijo: ríe y e mundo reirá contigo; mas nosotros decimos:
si te ríes mucho el mundo se reirá de ti. 264.- En nuestros tiempos modernos las mujeres se desvisten para dormir;
menos las que vienen de los bailes, porque tienen algo siempre que cubrir. 265.- La onza tristeza termina en risa, y la carcajada prolongada termina
en lágrimas. 266.- Señorita: de nada te servirá cazar diez corazones por día, si no
sabes conservar uno para toda la vida. 267.- Podemos afirmar, sin ofender a los solteros, que la mayoría de los
Genios eran casados. 268.- Hay algunos hombres que creen, que la jerarquía social de las
mujeres radica en el exagerado escote de sus trajes. 269.- El mártir que merecería estatua es aquel que se esfuerza en ser
como su esposa quiere que sea. 270.- La suntuosidad de la pompa fúnebre no radica, a veces, en la
importancia del difunto, sino en la de su dinero. 271.- Las desgracias y plagas con que Dios probó la paciencia de Job,
fueron muchas, entre las cuales cítanse las siguientes: la pérdida de
toda su hacienda, la muerte de sus hijos, las llagas y las úlceras con
que fue atacado su cuerpo, y, finalmente, su retiro de su ciudad natal
para ir a vivir solo con una mujer en el desierto. 272.- La mujer del zonzo es la que más se empecina en defender la
inteligencia de su marido 273.- El mejor de los vecinos es el que se extralimita en sus consejos. 274.- Si quieres ganar la simpatía de su interlocutor alábalo y olvídate
de ti mismo. 275.- No pueden los hombres conocerse, si viven los unos ausentes de la
vida de los otros. 276.- El hombre tiene un solo papel que representar en el escenario de su
vida; aquel en el cual interpreta la realidad de sí mismo. Lo demás es
una parodia. 277.- La mentira no conoce el camino de las conciencias de los hombres
libres. 278.- La conciencia es un espejo nítido y puro, que no miente ni se deja
engañar. 279.- La imitación es la antítesis de tu sello personal; por tanto no
cambies lo legítimo por el brillo de lo falso. 280.- Los árabes dicen que el traje prestado no abriga, seguramente
porque no fue hecho por las manos del “sastre celestial”. 281.- Si eres pobre no imites a los ricos, por cuanto la pobreza no es
una deshonra para ocultarla; ni la riqueza es un honor para proclamarla en
público. Ambas son estados transitorios en la vida del hombre. Pensar lo
contrario sería una insensatez. 282.- La Felicidad no se encuentra en mudarse de una casa chica a otra
mayor, sino pasar de un ambiente social a otro de mayor cultura. 283.- Un sabio dijo: eres la mitad del mundo; para aprovechar la otra
mitad tienes que digerirla, si no te tragaría. 284.- La vida de la mujer tiene tres etapas. En la primera piensa en el
amor; en la segunda lo pasa en celos y riñas; en la tercera más que
deplorar por qué el Amor haya pasado tan pronto. 285.- A tu amigo pobre no le interesa tanto la sabiduría que hay en tu
cerebro, cuanto la generosidad de tu bolsillo. 286.- El contispado recibe tantos consejos de sus amigos como remedios de
farmacias. 287.- La muchacha más simpática y amorosa es aquella que nunca habla al
novio de la fecha del casamiento. 288.- El joven exagera mucho su propio valer; mas la más simple de las
muchachas le hace comprender bien la verdad, después de casada con él. 289.- La Verdad fue siempre el Norte del Sabio, la meta del filósofo y
del hombre de ciencia; la cruz del sacerdote, el ideal del hombre honrado,
el delirio del físico y la obsesión del químico. Amiga inseparable del
caballero y del justo. En cambio fue, es y será enemiga del hombre ruin,
de los hombres de torcidos caminos y de malas intenciones, enemiga de los
tiranos y de los impostores. La buscaba Diógenes con su linterna mágica
en plena luz del día San agustín le encontró en el niño que en una
playa, quería vaciar el mar en una concha. Jesús de Nazareth se crucificó,
porque El era la Verdad de los hombres. Mahoma abandonó su ciudad natal,
perseguido por los idólatras, porque destruía sus ídolos y sus
supersticiones. Mas, pese a su inigualable Belleza de la Verdad, ella fue
combatida por los topos que conspiran en la obscuridad aborrecida por el
comerciante deshonesto, por el político aventurero. La odian los hipócritas,
los usureros, los déspotas y tiranos, enemigos de la ley, y los hombres
que se alimentan de la mentira y de la calumnia. 290.- Muchos creen que los servicios de los profesionales de los amigos
deberían ser gratuitos. 291.- Hay mujeres que prefieren ser elogiadas como bellas, que como
virtuosas. 292.- Dicen que el amor es una enfermedad parecida al “chucho”
fuertes sacudidas, fiebre y luego enfriamiento. 293.- Si el bebedor consuetudinario exige el buen vino, y se detiene,
como buen catador, a indagar su origen o procedencia ¿Por qué el hombre
no hace lo mismo con la mujer con quien quiere casarse? 294.- el hombre que no se casa, por temor a los problemas matrimoniales,
es como aquel enfermo que no come por temor a la indigestión. 295.- Hay hombres cultos y honrados que hablan con franqueza; Por eso
conviene distinguir entre la franqueza y el descaro. 296.- He aquí un dato que no interesa a muchos: en la Biblia, el nombre
del perro está citado treinta y tres veces. 297.- Por más que la mujer alcance grados superiores de cultura; por
mayor que sea la libertad que logre y la igualdad que obtenga de derechos
y obligaciones- igual el hombre- ella desearía siempre que fuera el
hombre quien le declare el amor, porque no hay cosas que más conmueve su
corazón que verse perseguida por un hombre enamorado. 298.- La mujer nace por segunda vez en la noche de su boda. 299.- El hombre casado es como el gallo en el gallinero, que cuando se
despierta, empieza a cantar, molestando a todo el mundo. 300.- El hombre se mira en el espejo por pasatiempo; la mujer para
tranquilizarse. 301.- La mujer moderna no cree más en el amor, tal como lo describen los
poetas. Ello fue porque dejó de creer en los dioses mitológicos. 302.- Las mujeres, en la opinión del hombre, son dos: a una se respeta y
a la otra se ama. 303.- El hombre es, generalmente, materialista, porque fue creado de
barro; en cambio la mujer se preocupa demasiado en el hombre, porque es
una de sus costillas. 304.- Sin el amor no tendría el hombre derecho a la Vida. El amor no se
aprende en la escuela, si se adquiere en la práctica. Es como el poeta o
el genio: nace y no se hace. 305.- Dijo Al Jalil Ben Ahmad: Los hombres son cuatro: uno que sabe y
sabe que sabe, es un sabio, seguidlo. - Otro que sabe, y no sabe que sabe,
es uno que tiene mala memoria: hacedle recordar. - Otro que no sabe, y
sabe que sabe; es uno que desea aprender; instruidlo. - Otro que no sabe y
no sabe que sabe; es un necio: evitad su compañía. 306.- Instintivamente, la mujer no desea ser libre, si alguna vez quiso
liberarse de alguien, fue para ir a someterse a la voluntad de otro. 307.- Es en vano que el hombre pretenda huir de las mujeres, del
matrimonio, de los impuestos y de las canas. 308.- la rosa sabe que el secreto de sus encantos no está en sus
botones, sino en sus pétalos abiertos a la sonrisa del sol y al beso de
la brisa. 309.- EL que pretende saberlo todo, ignora, al fin, una cosa: lo que la
gente piensa de él. 310.-La religión no está en los hábitos, ni en las vestimentas, ni en
el modo de comer y beber, sino más bien en la unión de nuestro espíritu
con Dios. Sí la verdadera religión une y no separa. Es tolerancia y
comprensión, Amor y piedad. 311.- Los fanáticos en la religión son los menos religiosos. 312.- En la única ocasión en que la mujer presta atención a las
palabras de su marido, es cuando habla de otra mujer. 313.- El hombre comete el pecado y el diablo lo explota. 314.- Podrá agradarme la opinión pública, pero no conquistará mi
confianza. 315.- Si el buen collar es de oro, el arte del bien decir es de diamante. 316.-. En el criterio de la mujer los hombres se dividen en dos categoría:
su esposo y esos caballeros casados con mujeres necias. 317.- Un nuevo rico llegó hasta un general del ejército de una nación
y le pidió datos sobre sucesos de importancia trascendental. - Todas las
noticias fueron ya publicadas a los secretos, que los diarios no
consiguieron publicar- insistió el nuevo rico. Después de mirarlo
gravemente el militar, le preguntó: - ¿Es usted, un hombre de guardar
secretos? - Sin duda, mi general, soy hombre de honor. - También soy como
Ud. un hombre en cuyo honor mis superiores me confiaron guardar secretos
que Ud. me pide. 318.- Muchos hombres olvidan, cuando censuran a la mujer, que tienen
madres, hermanas, esposas e hijas. 319.- Un cordero se escapó de las manos de un carnicero, y en su
desesperada carrera, llegó hasta la puerta del palacio de un Emir. En
estos momentos éste salía de su palacio, y vio que el cordero entraba
desfallecido por la puerta, perseguido por el carnicero y un grupo de
curiosos. Se apiadó el emir del animal y dijo: - Este cordero buscó
asilo en nuestro palacio; por tanto no será sacrificado jamás. Pagó su
precio al dueño. Y desde entonces fue respetado por todo el mundo. lo
llamaban “el cordero protegido”. 320.- Cuando la ira estalla, el juicio huye de la cabeza. 321.- Parece que al hombre le fue negado conocer, en una sola vida, su
total ignorancia. 322.- Cuando una mujer casada se encuentra con una amiga soltera, las
dos, simultáneamente, dicen en sus adentros: ¡Feliz de ti! 323.- No conviene que conozcamos el porvenir, porque seríamos sus
propios esclavos. 324.- Con un poco de inteligencia vencerás al más fuerte. 325.- Nusaib era uno de los mejores poetas árabes de su época; pero
debido a que era negro, no se le permitía entrar en la sala de audiciones
del Jalifa, o de sus visires. Un día logró ser admitido en el palacio
del Emir Abduláh Ben Yafar, delante de quien recitó una de sus mejores
poesías. El Emir que era también poeta, versado en filosofía y
literatura, quedó maravillado del talento del negro, y ordenó a su
“jazen” (tesorero) le entregase tres mil denarios (moneda de oro),
Mas, antes de efectuar el pago al poeta agraciado, volvió a la Sala de
Audiencia, y habló así a su príncipe: - Señor, es mucho lo que has
dado, por una poesía, a este negro. ¡Son tres mil denarios! Estoy seguro
de que este abd (negro) quedaría eternamente agradecido con la mitad. -Mi
querido “Jaezn” - respondió sonriente el Emir- este dinero que
tenemos en nuestras arcas, desaparecerá mañana y con él yo y tú. En
cambio esa poesía que en mi honor compuso este poeta, correrá mañana
por el mundo árabe, y muchos labios invocarán mi nombre y el de mi
pueblo. la inmortalidad, amigo mío, está en la boca de los poetas. 326.- No discutas sobre cuestiones que no admiten más discusiones; a ti
te daría vergüenza cubrirte el cuerpo con un gabán de lana en pleno
verano. ¿Verdad? 327.- El traje blanco de la boda, el anillo de compromiso matrimonial y
el ramo de azahares, los llevan puestos todas las novias; pero no siempre
nacen de ahí buenas esposas. 328.- El silencio de la mujer es un murallón muy alto e inaccesible,
detrás del cual no sabemos lo que habrá. Los antiguos lo llamaron
“velo misterioso”. 329.- La amistad de dos mujeres es una enfermedad, que sólo la curará
la intervención del marido de una de las dos. 330.- Uno de los momentos más trágicos, en la vida del hombre,será
cuando la gente prescinda de sus servicios, y no tenga más necesidad de
él. 331,- Toda mujer desearía ser juzgada por hombres, no por mujeres. 332.- El hombre que critica a una mujer y se burla de ella, es llamado
“simpático” y gracioso; pero si es mujer la que censura y ridiculiza
al hombre, no tendrá un solo oído entre mujeres y hombres. 333.- Para el
hombre - dicen los árabes - todo le es justamente permitido; mientras que
a la mujer, solo le dan “del camello su oreja”. 334.- Para que dios estuviera siempre con nosotros, haría falta que
nosotros estuviéramos con él. 335.- ¡Cuántos esposos difuntos fueron considerados ángeles por sus
esposas, naturalmente, después de su viudez! 336.- Para Pedro no hay hombre perfecto fuera de él; mas para los
vecinos, no hay otro necio como Pedro. 337.- El hombre admira a la mujer inteligente, que lo sabe todo; pero
termina casándose con la pelirroja que nada sabe. 338.- En nuestras oraciones debemos también perdonar a nuestros amigos,
que aveces, son más dignos del perdón que nuestros enemigos. 339.- La mujer exige ser correspondida en el amor, pero en su duro corazón
goza instintivamente, desdeñando al que la ama. 340.- Muchos dicen que el infierno sólo existe en esta vida; mas para
creerles hay que preguntar a los casados.
Aportación: Profr. Sebastián Ramírez Morfín |