La mujer en un millón de palabras

Concepto de la Mujer:

Cuando te veo entre la gente, siento que eres la Luz más brillante entre los seres. Que eres la razón de la existencia de muchas cosas; como es el amor, la sinceridad, la espera, la tranquilidad, la esperanza y tantas otras cualidades que un ser humano debe tener para poder subsistir en este mundo lleno de escollos, vanidades, arrogancias, envidias, odios, traiciones y engaños en general. Te distingo como el ser supremo con capacidad de vida y de trato.

 

Alerta ante la mujer:

Si la experiencia me ayuda para no ser engañado de Nuevo, no me escapo de tu dulce decisión: “No quiero nada de ti”. Porque tu dulzura y encantos dominan mi mirada, mi pensamiento, todo mi ser y no hago otra cosa mas que pensar en ti. No me interesa que me rechaces, no me interesa que voltees la mirada para escapar de mí, porque sé que estoy dentro de ti, porque sé que no puedes retirarte de mi lado. No sabes qué hacer con mi vida, eres indecisa. Eres el Volcán más peligroso que he conocido, pues presiento que cuando explotes lo harás con tanta energía que no comprenderé tantas cosas pasadas y presentes, como la energía sin actividad; espero que cuando llegues sea de una forma segura y duradera.

 

Alguna Actividad:

Al dedicarle una melodía. Hum. Creí que me iba a buscar para decirme su sentir, o cuando menos preguntarme cual era el sentido de ese envío. Ni modo, no hay razón para que lo hiciera, ni a corto, mediano tal vez a largo plazo sí y que está en chino. Tal vez si se tratara de un Toro, como Alejandro Fernández, claro que cualquier vaquilla se brincaría las trancas para lograr su cometido. En cambio, algunos que siguen tus pasos ya está más que el Toro Viejo de mi Abuelo; ni picha ni cacha: así lo considera. Pero si se arriesgara, claro que hay reservas en las mejores barricas como en la viña más grande, esto es; la experiencia contra la inexperiencia. A unas horas del envío o dedicación de la melodía, le mandé un aviso para conocer su sentir. No me dijo a qué horas lo había escuchado, pero considero que ya habían pasado algunas horas; la contestación fue de la siguiente manera: “Hola! Si, ya la vi está muy bonito. Gracias!”. Alguien me contestó muy dentro de mí y con mucha calma me dijo lo siguiente: “Y qué esperabas: que te dijera que te quiere, que te ama, que está muerta por ti, que ayer lo vio y que no pudo dormir de tristeza porque no te dio un beso en señal de agradecimiento, que te compraría el mejor regalo por haberla tomado en cuenta como el ser único en tal anhelado encuentro con ella en nuestro planeta, que hubiera decidido visitarte de sorpresa para agradecértelo en persona; no seas payaso y deja de soñar”. Como que ese alguien me dijo la verdad y me estoy haciendo el payaso en realidad. A veces es necesario tener a alguien que nos diga nuestras verdades, como es esa voz interna que me dijo muchas cosas y que tienen mucho en realidad.

 

Fuente: Internet