Encuentros equivocados:

Cuando el hombre se encuentra frente a una mujer que le ha gustado y que ella está enterada, no encuentra la forma de abordar palabras para no ofenderla, para tratar temas relacionados al interés hacia ella. Desea con toda delicadeza tratarla y demostrarle que por ella es capaz de muchas cosas, sólo para aumentar el aprecio de ella hacia él. Además de las palabras, desea acercarse a su cuerpo, tocarlo en la forma más simple y delicada para que sea recibido totalmente. El hombre expresivo desea dar todo en cualquier momento, por lo que si la dama lo acepta, éste es capaz de besarla totalmente, de acariciarla una y otra vez de variadas formas y estilos hasta llegar al objetivo final como hombre y mujer. Cualquier detalle y parte de su cuerpo los acepta el hombre que tiene suficiente afecto hacia la dama. El hombre por naturaleza no anda con rodeos: cuando ve a una dama de inmediato su mente lo lleva a pensar que le puede servir, de acuerdo al objetivo de Dios; su compañera. En cambio, la mujer piensa en que la lleven a un baile, a comer, a un paseo, cine y si piensa en lo más prohibido, sólo sería en una casita e hijos, pero nunca en estar cerca del varón sexualmente, como lo piensa el hombre. Cuando el hombre insiste una vez, otra y muchas más en que le haga caso la dama, ésta no se da cuenta de la importancia de la actitud del varón o realmente no le conviene recibirlo por muchas razones: dinero, belleza masculina, dinero ofertado, proyección de vida entre tantas cosas más que del hombre puede recibir la dama. Cuando hay amor, a cualquiera de los dos no le parece importante lo que es aquella persona o lo que pudiera ser en el futuro, desde el punto de vista económico, político, etc. Desgraciadamente, hay más interés o conveniencia entre los dos o de uno hacia el otro; como es el caso de la mamá que le dice a la hija: “cásate para que nos mantengan”. Puede ocurrir esto cuando la mamá tiene una sola hija y una situación económica por los suelos. Cuando la dama contesta por teléfono: “Hola, cómo estás. Me da mucho gusto que me hayas hablado. En este momento pensaba hablarte, estoy intranquila, creo que necesito que platiquemos un poquito…”; esto significa que la dama está de acuerdo en el modo de pensar del varón, que comparte sus ideales y, tal vez, dispuesta a ser su pareja formal o de ocasión. En cambio cuando contesta: “Hola… cómo estás. Oye me podrías llamar en una hora, estoy de salida”. No dice la dama a donde va, que va a hacer, con quien va, ni siquiera a qué horas regresa. Si dijera la hora en que regresara, de seguro demostraría interés en entablar una conversación a su regreso. En una hora pide que se le llame; al hacerlo, sobran pretextos, por ejemplo: “Aún estoy de compras”, “No sé a qué horas me desocupe”. Esto significa que debes agarrar tus maletas y retirarte de su lado, pues es perder el tiempo. Es muy importante analizar esta actitud de la dama, dado que algunas utilizan esta forma de comunicación, como estrategia para darle oportunidad al varón de que demuestre su disponibilidad en seguirla atendiendo, pues de seguir insistiendo, la dama considera que éste tiene mucho interés en él. Cuando la dama hace mucho esperar al hombre, éste se enfada y la deja muy rápido, y que al darse cuenta la dama, ya es muy tarde. La dama se convierte en víctima de sus actos, señalándose como culpable. Trata de demostrarle al varón que estuvo muy equivocada en la forma de tratarlo, pero el varón reacciona y contesta con evasivas demostrándole o afirmándole que sólo quiere seguir jugando con él. Si el varón le hace caso, creyendo que las cosas serán como él, desde un principio, lo esperaba, se logra una armonía extraordinaria, pues el trabajo inicial de la dama logra su fruto, siendo el que le demuestren que la quieren respetuosamente. Muy pocas veces la pareja vive mal después de este encuentro; cuando sucede es porque el varón no comprende la actitud de la dama y su respuesta es vengativa, pues se siente ofendido y manejado por la mujer, situaciones que no son muy bien aceptadas por algunas formas de pensar del hombre. La cultura y educación tiene una gran importancia en la forma de comunicación entre pareja.

Necedad:

Lo más típico de la vida humana en el terreno escabroso de los enamorados, es que está más uno que el otro, o realmente uno es el que está y el otro sólo se mantiene mientras llega el amor de su vida; significa que sólo está en espera de la oportunidad de su vida y con la pareja con quien comparte parte o ninguno de sus sentimientos, sólo es para mientras. El que está insistiendo es el común enamorado y el otro es el que ni cuenta se da de lo que está pasando con su pareja. Citaré algunos ejemplos:

Considerando que él es el que está enamorado. Le propone matrimonio a ella y ésta contesta; “Qué… ni loca. A poco crees que voy a atender niños”. Y él le contesta; “No te preocupes, mi madre nos ha enseñado a cambiar pañales”. ¿Lo que quieres es que viva para ti toda la vida, luego que crees que no tengo visiones para mi vida? O, simplemente se que callada y sonríe un poco, diciendo que sí acepta. A veces esta respuesta tan rápida, a los pocos años de casados ella le puede manifestar que no creía que se lo estaban diciendo con seriedad, por lo que él podría creer que se casaron sin que ella estuviera enamorada. Luego de tanto insistir, el varón ni se da cuenta o no quiere aceptar que ella no lo quiere o duda de sus actos.

Otro caso. El le propone pagar sus deudas y aportar sus gastos mensuales en general; éste procede de la siguiente manera: “Deseo pagar tus deudas y cubrir tus necesidades económicas” y le pregunta: ¿Qué me darías a cambio? Ella se le queda mirando, casi ni parpadea. El trata de interpretar su actitud y piensa: No soy el hombre que busca. Ella busca un hombre de su juventud, fuerte, jugoso casi como un toro. Un hombre que no le pregunte qué hace, con quien se comunica, que intereses tiene con otras personas; todo esto porque siente no amarlo plenamente y porque en sus personas conocidas podría haber mejores candidatos. También porque su vida sería vivir conviviendo en un ambiente sano, pero con esperanza de encontrar el mejor candidato de su vida, que cubra todos los requisitos del hombre que busca. También es posible que no conteste porque no tiene pensado vivir de nuevo un ambiente similar a los que se ha enfrentado. ¿Podría ser una mujer especial? Me refiero a las mujeres que desean que les ayuden y que no quieren que les pregunten en qué gastan lo que se les da, algo así como estirar la mano para recibir el dinero y sin ver siquiera al que se lo está dando; guardar el dinero y simplemente decir adiós, con la esperanza de que si vuelve a molestarla, que sea para darle más; tal vez ella pida una tarjeta de débito para que le deposite el dinero que se comprometa darle y así no tenerlo que ver; sólo disfrutar su dinero.

Hay tantos casos en la vida de los enamorados que no me alcanzarían las letras del alfabeto para describirlos. Lo negativo de la vida humana es que siempre sufre el que está enamorado y el otro sólo vive en una diversión; porque sabe que está enamorada no le pagará mal, si es que llegaran a unirse en sano matrimonio o sin él.

En el comportamiento de ella con él, ésta nunca lo besará si no está enamorada; esta es una clave infalible. También si no toma la iniciativa para determinada comunicación con el objetivo de convivencia como pareja, es señal que no lo quiere. No olvidemos que siempre existen formas de comunicarse, mímica o expresivamente, donde una persona demuestra un interés, pero que su finalidad es otro. Cuando hay intereses de por medioa, como es del dinero, ella besa con la más alta hipocresía existente en su vida; actitud que es suficiente para que el varón crea que lo quiere.

La actitud de la pareja es muy importante. Por ejemplo: si se encuentran conviviendo con varias personas y si ella o él se retira para entablar comunicación con un grupo o con uno de los presentes, es que en realidad su pareja no forma parte de su vida y que sólo está con ella para determinados roles, como es caso de acompañarse para salir sin ningún compromiso; en tiempos de las fiestas populares del pueblo, suele hacerse una novia-novio para que los saque a pasear en los eventos populares y después se separan. Lo peor es que uno de los dos busque la oportunidad de acercarse a otra persona, hablarle gentilmente, tratando de que no lo vea, y si se le alcanza a ver lo que hizo, se entienden las intenciones preferenciales con otra persona. Este es el momento de decidir, simplemente; ella o él, no está bien con su pareja, es mejor que se retire y busque otra o simplemente espere a que llegue la o el interesado para tener una convivencia real y satisfactoria como personas enamoradas dispuestas a compartir lo que tienen y de lo que son capaces de conseguir mediante el trabajo.

Ninguno de los dos debe considerarse como el necio. El fenómeno de los enamorados debe ser de mutua coincidencia, como comúnmente se dice; “las cosas se dan por sí solas”. Pero si se observa que no hay correspondencia de uno para el otro, el mal correspondido debe retirarse, pues es sólo tiempo perdido y toda participación será, a lo futuro, despreciado. Desgraciadamente no se sabe con exactitud qué hacer para ser bien recibido y correspondido amorosamente; situaciones del destino. Cuantos casos hay en donde uno no se da cuenta que el otro está totalmente enamorado y se da cuenta hasta que pasen algunos años, en algunas veces, luego de haber formado su vida matrimonial, respectivamente, con otra persona.