|
Número 1
Dos monjas que están siendo violadas y una dice:
- Padre perdónalo por que no sabe lo que hace.
A lo que la otra replica:
Será el tuyo, porque el mío lo hace como los dioses.
Número 2
Una
monja cruza el bosque rumbo a su convento, cuando aparece entre los
árboles un joven desnudo que la tira al suelo y la viola. Una vez
consumado
el hecho, este joven se arrepiente y se lamenta: soy un criminal, no
merezco
el perdón, haberle hecho esto a ud.
¿Que pasará con ud. hermanita? ¿que va a hacer?.
No te apenes hijo, iré a confesarme y diré que al cruzar el bosque un
hombre
me ataco y que me violó 3 veces consecutivas....... digo.... si no estás
muy cansado.
Número 3
Una monja va al médico con un ataque de hipo que ya
le dura un mes.
- Doctor, tengo un ataque de hipo, desde hace un mes, que no me deja vivír.
No duermo, no como, ya me duele el cuerpo de tanto movimiento compulsivo
involuntario.
-Tiéndase en la camilla hermana, que la voy a examinar-
-Hermana ud está embarazada.
La monja se levanta y sale corriendo de la consulta con cara de pánico.
Como una hora después el medico recibe una llamada de la madre superiora
del convento:
-Doctor, ¿qué le ha dicho a la hermana María?
-Vera madre superiora, como tenía un fuerte ataque de hipo, le di un
susto para que se le quitara y supongo que se le habrá quitado, ¿no?
-Sí, a la hermana María se le quitó el hipo, pero el cura se ha tirado
del campanario.
Número 4
Entra un violador al convento, todas las monjitas se
revolucionan espantadas. El violador dice, casi gritando, "las voy a
violar a todas". Las monjitas asustadas, para resguardar a la
autoridad de aquel degenerado, dicen:
¡no, a la madre superiora no!
Y la madre superiora, ya con el hilo de baba colgando dice:
¡dijo a todas!
Número 5
El día de recreo en el convento, todas la monjitas
se peleaban, en eso la madre superiora pregunta ¿qué es lo que está
pasando?
Las monjitas responden que una de ellas no le prestaba la bicicleta a las
demás, la madre superiora, enojada por lo que sucedía dice:
¡No se peleen más, porque sino le pongo el asiento!
Número 6
Un hippie sube a un colectivo.
En uno de los asientos está sentada una bella monja.
El hippie se acerca y le dice si quiere tener sexo con él.
La monja, sorprendida, declina amablemente el ofrecimiento y se baja
en la parada siguiente.
El chofer del colectivo llama al hippie y le dice:
Si quieres, yo puedo decirte como enganchar a la monja.
Todos los jueves a la medianoche, esa monja va al cementerio a rezar.
Si te pones una túnica blanca y una máscara
que brille en la oscuridad, le puedes decir que eres
Dios y ordenarle que tenga sexo contigo.
Al hippie le parece una excelente idea, y al jueves siguiente a la
medianoche, está escondido en el cementerio con la túnica y la máscara.
Cuando llega la monja, el hippie salta y le dice:
-¡SOY DIOS! He escuchado tus plegarias y he decidido
responderlas, pero primero deberás tener sexo conmigo...
La monja accede, pero le pide que sea sexo anal, de manera de conservar la
virginidad dado que está casada con la iglesia.
El Hippie está de acuerdo y lo hacen.
Al terminar, se arranca la máscara de la cara y le grita:
-¡¡JA, JA, JA, Soy el hippie! y la monja le responde:
¡¡JA, JA, JA, !Soy el
chofer del colectivo! |