Es un secreto para las pompis rígidas

¿Te gustaría tener unos glúteos que lucieran de modelo?

Creo que el siguiente consejo o recomendación también es para el hombre, porque a las mujeres también les gusta observar las pompis firmes.

Aun cuando la forma que tenga nuestro cuerpo, y en especial los glúteos, depende en primer lugar de la estructura ósea y muscular de cada persona, hay mucho que podemos hacer para mejorarla. Lo principal es ejercitarse constantemente para tener un buen tono muscular en todo el cuerpo. Para los glúteos hay ejercicios específicos que pueden ser sin peso extra (como los que te sugiero aquí), o puedes hacerlos en un gimnasio con la ayuda de peso libre o aparatos especiales. Otro aspecto muy importante son los hábitos alimenticios. Éstos determinan en gran medida la rigidez de nuestros músculos y la consistencia de la piel. Sin olvidar que fumar y consumir bebidas alcohólicas también los afectan, reflejándose en la presencia de celulitis. Para reafirmar los glúteos, el consejo más sencillo, seguro, garantizado y fácil de seguir es corregir la postura, pero sin exagerar porque se haría notar que finges... se ve mal. Ésta es más importante que la propia forma del cuerpo. Si con ella enalteces los glúteos, éstos -y el resto del cuerpo- lucirán mejor de lo que son naturalmente. Fíjate en las modelos o actrices: todas ellas caminan con la espalda recta, el abdomen contraído, la cabeza erguida, la barbilla levantada y el cuerpo ligeramente hacia delante. Si tu postura constante es echada hacia atrás y con el abdomen salido, nunca lucirás unos glúteos hermosos y bien delineados ¡aunque los tengas! Prueba diferentes posturas ante el espejo y hazte el firme propósito de mantener la mejor durante todo el día. El hombre debe moderar o exagerar su corrección, pues se confundiría con las posturas femeninas, al menos que tuviera esas tendencias. Llegará un momento en que se vuelva habitual y te sentirás bien con los resultados.

Revisa este par de ejercicios. Si los practicas todos los días por las mañanas o por las noches, tus pompis te lo van a agradecer.

Sentadilla recta:

  1. Ponte de pie con las manos en la cintura, las piernas más separadas que la distancia marcada por los hombros, las rodillas ligeramente dobladas y las puntas de los pies hacia fuera.
  2. Con la espalda recta, el abdomen contraído y la cadera hacia delante, baja lo más que puedas sin separar los talones del piso.
  3. Sostén esta posición unos segundos y regresa a la posición erguida. TIP: El secreto de este ejercicio está en conservar la cadera en línea recta con el resto del cuerpo, sin que se vaya para atrás. ¡Y apretar los glúteos! sentadilla hacia atrás.

 

Flexiones:

  1. Ponte de pie, con las piernas separadas siguiendo la línea que marcan los hombros; las rodillas ligeramente flexionadas y las puntas de los pies hacia el frente, de manera que queden paralelos. Eleva los brazos estirados hacia el frente.
  2. Flexiona las rodillas, llevando el pecho hacia delante y la cadera hacia atrás.
  3. Sostén esta posición unos segundos y regresa a la posición erguida. TIP: El secreto de este ejercicio está en echar la cadera hacia atrás, separar los glúteos y apretarlos durante todo el movimiento. ¡Mucho ánimo y tesón!