EXUDADO VAGINAL EN ADOLESCENTE VIRGEN

            Cuando la mujer llega a tener influencia estrogénica, se establece una flora bacteriológica con predominio del lactobacilo de Doberlein que tiene por objeto crear un medio ácido de depuración que impide la colonización de la flora saprofita o patógena si ésta llega en poca cantidad y su patogenicidad es muy manifiesta.

            La flora denominada tipo I se caracteriza por tener un bacilo de Doberlein dominante con ausencia de otras bacterias y sin reacción leucocitaria, el pH es bastante ácido y oscila entre 3 y 4.

            Cuando el bacilo de Doberlein es escaso, el pH sube un poco, se encuentra entre 4 y 5.5, hay flora bacteriana saprofita en regular cantidad y la reacción leucocitaria es escasa.

            Cuando el bacilo de Doberlein ausente, el pH se encuentra entre 5.5 y 6.5, con abundante flora bacteriana asociada y la reacción leucocitaria se manifiesta. La modificación de la flora que tenga cierta receptibilidad no solo a los agentes bacteriológicos sino también parasitológicos, por lo que es factible encontrar trichomonas y monililias.

 

            Estudio microscópico:

            Debe estar encaminado a descartar flora bacteriana patógena, como la Neisseria gonorrhoeae, causante de la gonorrea, y evaluar el tipo de flora predominante con el hallazgo del bacilo de Doberlein y los cambios que él ocasiona.

            Se debe complementar la investigación de Trichomonas y Cándida Albicans. Son bastantes frecuentes los exudados vaginales persistentes e irregulares en su sintomatología, ocasionados por la modificación del tipo de flora y baja o nula depuración vaginal.

 

            Cultivo:

            Cuando el exudado es muy persistente y no se encuentra una flora específica que aclare la sintomatología, se debe recurrir al cultivo, donde es posible aislar, Streptococcus beta hemolítica de los grupos “B” y “D”, Haemophylus Vaginalis, flora coliforme, Proteus, Pseudomonas, Salmonellas y formas intermedias de Escherichia coli, algunas veces discutibles en cuanto a etiología, encontrándose mejorías pasajeras y a veces definitivas con los antibióticos que indica el antibiograma, siempre y cuando no exista alteración en el pH vaginal, ocasionado por la presencia o no del bacilo de Doberlein.

 

 

EXUDADO VAGINAL EN LA MUJER ADULTA.

 

            La mujer adulta normalmente tiene una gran cantidad de Bacilos (B) de Doberlein que tiene como función convertir el glucógeno de las células vaginales descamadas, en ácido láctico, acidificando la vagina y ejerciendo una autodepuración bacteriana.

            Por influencias hormonales, el B. de Doberlein puede disminuir, se reduce la acidez vaginal, proliferan otras bacterias y se tiene la flora tipo II.

            Es una baja en la defensa de la autodepuración bacteriana que abre paso para que colonicen protozoarios, cándidas y diferentes tipos de bacterias. Si el bacilo está muy bajo, se obtiene una alcalinidad del medio, la depuración es casi nula y las infecciones vaginales son más frecuentes, obteniéndose una flora tipo III.

            La secreción de una pequeña cantidad de exudado no irritante y representada por detritus epiteliales, escasos leucocitos y mucus, se considera normal.

            Dicha secreción es muy escasa o nula es la fase postmenstrual y aumenta hacia la mitad del ciclo, como reflejo de la actividad endocrina del ovario.

            La causa más frecuente de vaginitis en la mujer es la infección por cándida albicans, Trichomonas y excepcionalmente colonizan Giardias o Amebas.

            Entre las bacterias más frecuentes es la Gardnerella vaginalis (Haemophylus vaginalis) con la constante disminución o ausencia del B. de Doberlein.

            Pero existen muchas vaginitis cuya etiología radica en el endocérvix, por colonización en las glándulas endocervicales de bacterias de ruidos sintomatología, como la Neisseria gonorrhoeae, Staphylococcus, Escherichia coli o excesiva producción de mucus en las glándulas por fenómenos inflamatorios.

            En las menopáusicas, por carencia estrogénica o marcada disminución de ellos, la pared vaginal se adelgaza, el B. de Doberlein disminuye o está ausente, colonizando fácilmente bacterias, produciéndose un exudado abundante que mejora notablemente con pequeñas dosis de estrógenos como coadyuvante del tratamiento.

            En las niñas, por falta de depuración bacteriológica, son frecuentes las infecciones por flora cocoide, Gram positiva y Gram negativa, Neisseria gonorrhoeae, Gardnerella, Staphylococcus y Streptococcus.

 

Aportación: Sebastián Ramírez Morfín.