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Su Mascota le da Alegrías y Enfermedades. |
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Debe descubrir que sus mascotas: perros, gatos y hasta
sus aves, le pueden ocasionar problemas de salud graves, como es el caso
de la infertilidad. El bebé que recibe un cachorro u otro animalito,
realmente recibe una oportunidad y conducto para la enfermedad que no nomás
él va a ser objeto, sino todos los que viven en casa y hasta las visitas
o vecinos cercanos. Cuando el bebé se enferma, los padres lo llevan una y
otra vez al médico. Si logran detectar la etiología, los padres tal vez
hagan lo indicado: Regalar la mascota. Ya daño una familia, ahora le toca
a otra. Realmente no se están deshaciendo de el animal, sino llevando la
enfermedad a otra parte. Este caso es un ejemplo de muchos que existen en el
mundo y que uno de ellos lleva a la muerte cuando menos a uno en un
determinado número de personas; no importa la probabilidad, pero sí la
posibilidad de afectarse, sólo por tener la mascota preferida. Las
afecciones son en el estómago, vías respiratorias, aparato reproductor
de la mujer y la piel. AlergiasPerros, gatos o hamsters, entre otros, producen alto
índice de alergias, es decir, algunas personas son altamente sensibles a
ciertas características del animal, como pelo, orina o saliva, lo que se
manifiesta con erupciones en las manos, hinchazón de ojos, comezón,
congestión nasal, dificultades respiratorias y lagrimeo con sólo tocarlo
o respirar en el mismo ambiente en que éste se encuentra. El problema radica en que ciertas proteínas de los
animales (ubicadas en pelo o plumas) se desprenden de éstos, o se desecan
y pulverizan, y son acarreadas por el aire en forma de partículas de
polvo muy pequeñas, que con el tiempo contaminan el interior de los
hogares. El riesgo reside en que pueden alojarse en las vías
respiratorias (nariz o bronquios), causando allí los síntomas alérgicos
antes mencionados. Los agentes causantes de las manifestaciones de
alergia reciben el nombre de alergenos, que igualmente pueden atacar a la
piel, la que puede reaccionar en forma de ronchas o generar comezón; en
los ojos hay síntomas similares, además de irritarse y sufrir inflamación
en los párpados. Los tratamientos para hacer frente a las alergias
tienen como base las vacunas, las cuales se generan haciendo estudios
específicos a cada paciente. Para indicar la sustancia pertinente, los médicos
realizan pruebas en la piel del enfermo donde se identifican los elementos
causantes de la alergia, y con los resultados obtenidos se prepara una
sustancia única que inmunice al enfermo. Ahora bien, si en el estudio
realizado se determina que el origen del malestar es causado por un
animal, lo indicado será deshacerse de él. En Aves el Peligro: Quienes están en contacto con palomas, aves de
corral, canarios y pájaros tropicales, como pericos o cotorros, corren el
riesgo de sufrir psitacosis, también llamada fiebre del papagayo,
enfermedad que afecta al sistema respiratorio y que se origina por la
bacteria parásita (Chlamydia psittaci). Este padecimiento se transmite por la inhalación del
polvo de los excrementos o de las plumas de los pájaros infectados, así
como por picaduras producidas por los mismos, pero no por su consumo pues,
al parecer, el agente responsable de la enfermedad es destruido durante la
cocción. En el hombre, la enfermedad produce escalofríos,
fiebre, dolor de garganta y cabeza, pérdida de apetito, náuseas, vómitos
y neumonía, si se aloja en el pulmón. Cuando no existen complicaciones,
el padecimiento tiene una duración de un máximo de 40 días; para el
tratamiento se emplean antibióticos prescritos por el médico. La medida más efectiva para evitar psitacosis es el
exhaustivo control de las aves en los criaderos (palomas, pájaros, entre
otras), además de impecable limpieza. ToxoplasmosisGatos, y ocasionalmente perros, pueden contraer
toxoplasmosis por consumir comida contaminada por el parásito llamado
Toxoplasma gondii; el hombre se contagia a través de las heces del
animal, incluso con una sola inhalación, y manifestará síntomas que
incluyen fiebre, dolor en garganta y músculos, así como cansancio,
inflamación de las glándulas del cuello, axilas e ingles, además de
visión borrosa. Los gatos que han sido criados y viven dentro de casa,
que nunca han capturado y comido ratones o pájaros, que no entran en
contacto con los excrementos de otros animales callejeros de su especie y
nunca han comido carne cruda, corren mínimo riesgo de ser infectados. Para prevenir esta infección, vigile la alimentación
de su gato y llévelo al veterinario periódicamente y, sobretodo, deshágase
cuanto antes de los excrementos, procurando no respirar el polvo del
arenero, recipiente que debe limpiarse diariamente (usando guantes) para
que el parásito no tenga oportunidad de hacerse infeccioso; si usted se
encuentra embarazada, el aseo debe hacerlo otra persona pues se corre el
riesgo de contraer toxoplasmosis, enfermedad que puede afectar el
desarrollo del cerebro y los pulmones del feto. El Quiste hidatídico: Es importante impedir que el perro se acerque a
basureros y desechos, ya que puede ingerir carne infectada por el gusano
conocido como Echinococcus granulosus, causante de hidatidosis o quiste
hidatídico. El contagio al humano es extremadamente fácil, pues
los huevos de este parásito pueden instalarse en las manos al acariciar a
la mascota, recibir un lengüetazo o rozar su hocico. Si luego de esto la
persona se lleva los dedos a la boca, habrá posibilidades de que el
agente infeccioso llegue al estómago del hombre, atraviese la pared del
intestino y alcance el hígado; no obstante, en algunas ocasiones a través
de la circulación llega a los pulmones; en ambos órganos puede provocar
complicaciones graves. La presencia del gusano en el cuerpo humano no produce
síntomas, por lo que suele descubrirse en el transcurso de un chequeo médico
realizado por otros motivos. Es de destacar que no existe tratamiento
farmacológico (medicamentos) para tratarlo, por lo que siempre debe ser
extraído quirúrgicamente. Si usted gusta de las mascotas y quiere evitar este
tipo de contratiempos, procure seguir exhaustiva higiene en casa y llevar
a su mascota al veterinario con regularidad. Además, impida que gatos o
perros suban a camas y sillones y que defequen en el interior de su casa,
y, ¡nunca los bese!, hay otras formas de manifestarle el afecto que le
tiene. Siguiendo estas medidas mínimas de precaución, cualquier persona
logrará impedir que la convivencia con animales sea un problema. Consulte a su Médico |